Sesión 3. El DUA en la práctica: Educación inclusiva en Italia y Brasil
¿Qué he hecho?
Como de costumbre, nada más empezar la sesión hemos llevado a cabo una dinámica de cohesión grupal. Anabel, nos ha propuesto elegir un globo según el color que refleje como nos estábamos sintiendo en ese momento para después compartirlo con las demás compañeras que han elegido el mismo color. Yo he elegido un globo de color amarillo. Para mí, el amarillo simboliza la alegría, la positividad y el entusiasmo. La sorpresa ha sido cuando hemos descubierto que para cada una este color significa algo distinto: para algunas representa nerviosismo e inquietud, para otras, angustia y preocupación, incluso había compañeras que lo han relacionado con el agotamiento y el cansancio. Esta revelación ha sido un claro ejemplo de lo subjetivo que pueden ser los colores.
Esta dinámica me ha hecho reflexionar sobre las muchas veces que he escuchado durante la carrera de Educación Infantil frases como: "el azul es tristeza", "el verde es calma", "el rojo es ira" o "el amarillo es alegría". Durante mi formación me enseñaron que las emociones están asociadas a colores predeterminados, siendo muy común la utilización de ellos en cuentos infantiles para enseñar a los más pequeños las emociones, como es el caso de El monstruo de colores de Anna Llenas, un cuento infantil que asigna colores específicos a las distintas emociones para facilitar la comprensión. Sin embargo, hoy he comprendido lo subjetivo que es el mundo de las emociones y los colores, ya que cada persona puede interpretar los colores de manera distinta según su estado de ánimo, sus experiencias, su formación o su cultura.
Hoy teníamos que traer una tarea a clase, que consistía en rehacer las diapositivas de una presentación, adaptándolas a lectura fácil con ayuda de las pautas que vimos en la anterior sesión. Anabel, ha utilizado la técnica "números iguales" para elegir a una persona al azar que saliese a compartir sus diapositivas y… ¡me ha tocado a mí! Tras exponer mi trabajo, debo reconocer que la experiencia ha sido todo lo contrario a lo que me esperaba. Diría que jamás, en mis cuatro años en la facultad, había percibido durante una exposición un ambiente de verdadero compañerismo y de aprendizaje mutuo, donde se valora el esfuerzo y trabajo y, además, el enfoque está centrado en cómo mejorar sin generar una sensación de insatisfacción en tu compañero. En mi experiencia como estudiante, he vivido y presenciado exposiciones donde tus compañeros de clase debían evaluarte, y lo único que predominaba es la competitividad, el egoísmo y la comparación constante por destacar, cuando debería de ser justo lo contrario: apoyo y colaboración. ¿Cómo cambiaría nuestra forma de aprender si en lugar de competir en cada presentación o proyecto nos enfocásemos en el apoyo y aprendizaje mutuo? Pienso que todos nos beneficiaríamos, pues se consigue mucho más con un ambiente colaborador que con un ambiente donde la competitividad está en el aire.
Tras la exposición hemos seguido trabajando en como emplear el Diseño Universal de Aprendizaje en el aula. Hemos repasando los tres principios: Múltiples formas de implicación, múltiples formas de representación y múltiples formas de acción y expresión.
Durante esta parte de la sesión, Anabel nos ha ido lanzando preguntas que hemos tenido que comentar con nuestras compañeras. Una de las preguntas hizo que me cuestionara varios aspectos, la pregunta en cuestión es: "¿Qué medios ofrecemos para que los estudiantes trabajen y expresen lo que saben?". En ese momento, me transporte a mi experiencia de las prácticas en infantil. Hasta este momento recordaba mi experiencia como algo positivo y enriquecedor, pero ahora soy consciente de que el modelo de enseñanza tendría que haber sido diferente. El trabajo de los alumnos se centraba en actividades individuales, limitando la interacción entre los compañeros y no ofrecía la oportunidad de aprender de manera colaborativa. En cuanto a las opciones de expresión que ofrecía mi tutora de prácticas predominaba el lenguaje verbal y los dibujos, dos buenas opciones, pero limitaban la forma en que los niños podían expresarse. El DUA hace hincapié en la idea de ofrecer una gran variedad de modos para que los niños puedan implicarse y expresar lo que saben. Dicho esto, habría sido más enriquecedor para el proceso de enseñanza-aprendizaje de los niños haberles ofrecido opciones como:
- Trabajar en grupos heterogéneos para favorecer la interacción entre iguales, mejorar las habilidades sociales y enriquecerse de las ideas de sus compañeros. La falta de propuestas grupales hacía que los alumnos no pudiesen beneficiarse de la colaboración.
- Ofrecer técnicas de arte. Ofrecerles a los niños distintos materiales y estrategias para expresarse: collage, materiales reciclados, modelado con arcilla, arte con naturaleza… y no proporcionarle únicamente un folio y ceras o rotuladores de colores.
- Juegos de mesa educativos. Esta opción permite el trabajo en equipo y, además, permite a los niños expresar ideas y resolver problemas juntos.
- Música y movimiento: Los niños habrían tenido la oportunidad de expresar a través de su cuerpo la comprensión sobre el contenido tratado. Por ejemplo, realizar bailes temáticos para conocer diferentes culturas o utilizar instrumentos de percusión para fomentar el ritmo.
Hablar sobre este tema con mis compañeras de clase hizo que recordara otro ejemplo sobre como mi tutora limitaba la oportunidad de los niños para expresarse e involucrarse en el aula. Recuerdo que, durante épocas festivas como feria o Semana Santa, mi tutora asumía la responsabilidad de crear decoración para su propia aula y para el pasillo de la etapa de infantil, conmigo dejaba ver ese deseo por destacar entre las otras profesionales, dejando a los niños al marguen de contribuir pues buscaba lo estético y lo perfecto, olvidando que los verdaderos protagonistas son ellos. Los niños son los que deben contribuir en estas creaciones participando activamente en la decoración del aula o de otros espacios, así conseguimos que se sientan valorados y tengan un sentido de comunidad y pertenencia. Desgraciadamente, no creo que mi tutora de prácticas sea la única que prioriza más la estética y la perfección por encima del aprendizaje y la participación activa, y eso es un gran error porque al no permitirles a los niños participar en las decoraciones de fechas tan importantes les estamos transmitiendo el mensaje de que sus creaciones no son válidas o importantes, y podría afectar a su autoestima.
En esta sesión, también hemos trabajado tipos de metodologías y evaluación. Hemos seguido con la misma dinámica, Anabel compartía conocimiento con nosotras y posteriormente nos lanzaba varias preguntas que hemos tenido que comentar con nuestras compañeras de sitio.
Mientras tratábamos el tema de los distintos tipos de metodología, Anabel ha compartido con la clase un vídeo. El vídeo mostraba la metodología que se llevaba a cabo en un aula de infantil. Esta consistía en agrupar a los niños de forma heterogénea. La maestra planteaba una cuestión, y los niños se reunían juntando sus cabezas para compartir las ideas. Luego, la maestra les preguntaba individualmente.
Nunca había visto un aula de educación infantil trabajar con esta metodología, y me he quedado impresionada. Esta forma de trabajar fomenta la colaboración entre los iguales, al mismo tiempo que les permite intercambiar ideas y puntos de vista, y por supuesto, fortalecer el aprendizaje activo. Además, en esta estrategia de trabajo se crea un espacio donde cada opinión es valorada. Es un método magnífico y que sin duda emplearé en mi futuro como docente.
Para terminar con su intervención, Anabel nos ha planteado realizar una pequeña actividad en grupo. Nos ha mostrado una propuesta de actividad de un aula de infantil y nos ha pedido que la modificásemos, añadiendo los cambios oportunos para que fuese accesible para todos. Mi grupo y yo hemos seguido los principios del DUA, y juntas hemos transformado la actividad para ajustarnos a las necesidades de los niños. Como plantea Glatzel (2017), "El modelo de enseñanza diferenciada requiere que los profesores sean flexibles y ajusten el plan de estudios y la presentación de información a los alumnos, en lugar de esperar a que los alumnos se ajusten por sí mismos al plan de estudios" (p.82). De esta manera, con nuestros cambios en la actividad hemos conseguido que los niños puedan expresar lo que saben de distintas maneras, y que además, se sientan motivados e implicados durante la actividad.
Me resulta muy atractivo que Anabel nos proponga este tipo de actividades, porque nos ayuda a asimilar e interpretar mejor el contenido, además la aportación de ideas entre compañeros enriquece mucho más la actividad. Creo que realizar pequeñas actividades después de la materia ayuda a uno mismo a verificar que hay una buena comprensión del contenido.
En la última parte de la sesión Adriana, terapeuta ocupacional brasileña, y Alessandro, nuestro compañero italiano que nos acompaña en clase, han compartido con todas los avances, desafíos y obstáculos que tiene la educación inclusiva en Brasil e Italia.
Por un lado, Adriana nos ha contado como la educación inclusiva en Brasil enfrenta obstáculos debido a las profundas desigualdades económicas y educativas, sobre todo en las zonas del norte y noroeste. También, ha resaltado la falta de implementación efectiva de políticas. Ha explicado el Programa Incluir, un programa que tiene como objetivo garantizar el acceso a la educación superior a personas con discapacidad eliminando barreras pedagógicas, arquitectónicas y comunicativas. Cuando ha hablado sobre este programa me ha recordado a UnidiversUs porque los dos comparten algo en común: ambos proyectos buscan promover la inclusión de personas con discapacidad a través de la educación y formación, abordando barreras que limitan su participación en la sociedad.
Por otro lado, Alessandro ha compartido el modelo inclusivo italiano, que promueve la inclusión de todos los estudiantes en clases ordinarias. Su modelo actual de basa en la autonomía de los estudiantes con un plan educativo individualizado (PEI) que involucra tanto a profesionales, maestros y familias. En este plan individualizado los maestros planifican y evalúan conjuntamente para mejorar la inclusión de alumnos con necesidades educativas especiales, además se realizan revisiones periódicas.
El modelo educativo italiano y el Diseño Universal de Aprendizaje tienen el mismo enfoque educativo: ambos se centran en adaptar el entorno de aprendizaje y la metodología para que sea accesible para todos los niños.
¿Qué he aprendido?
Mi percepción de esta tercera sesión es que ha sido muy productiva desde el primer momento.
En la dinámica de cohesión de grupo cuando he sido consciente de que apenas hemos coincidido en el significado del color me he quedado un poco en shock, continuamente se me venían a la mente preguntas del tipo "¿cómo va a significar eso?", "¿el amarillo para ti es agobio?", "¿agotamiento?", entre otras. Esta dinámica ha hecho que comprenda como algo tan universal como lo son los colores puedan tener significados tan diversos dependiendo de cada persona. Los colores no solo los percibimos a través de nuestros sentidos, sino que, también están moldeados por nuestras experiencias, emociones, cultura y hasta formación. Por ejemplo, como compartí en la pregunta anterior del portafolio, yo aprendí a través de un cuento que las emociones tenían asociados ciertos colores. Sin embargo, otra compañera podría haber leído un cuento similar, pero con diferentes colores asociados a las emociones. De este modo, he aprendido que esta variabilidad en la interpretación de los colores refleja lo compleja que es nuestra percepción del mundo. A menudo, pensamos que nuestras percepciones son universales, y no es cierto. No todos vemos y sentimos el mundo de la misma manera, y con frecuencia, esta creencia nos lleva a conflictos porque pensamos que nuestras experiencias y opiniones son las únicas válidas. Esta dinámica ha sido como una especie de recordatorio para que escuchemos más y nos abramos a la diversidad de pensamientos y opiniones, y sobre todo respetemos esa diversidad.
Cuando comentábamos en clase las múltiples formas de representación, Anabel nos dijo algo en lo que le doy toda la razón del mundo: "De nada sirve ofrecer el contenido en vídeo si no está subtitulado". Los subtítulos no solo benefician a los alumnos que tienen discapacidad auditiva, sino también a los que puedan tener dificultades de comprensión en el lenguaje oral, a quienes estén aprendiendo el idioma o simplemente a los que prefieren leer a escuchar porque así interiorizan mejor los contenidos. Además de regalarnos esta invitación a la reflexión nos ha compartido varias herramientas que generan automáticamente los subtítulos de un vídeo en el idioma que elijamos. Algunos de estos programas son: rask, whisper transcription o youtube studios.
He aprendido que existen múltiples metodologías para emplear en clase, como gamificación, rincones, aprendizaje cooperativo o por proyectos, learning by doing, grupos interactivos o tutorías entre iguales, entre otros. Sin embargo, aunque es necesario el conocimiento de estas estrategias, eso no garantiza su implementación el aula, ya que la motivación y el compromiso son claves para marcar la diferencia y conseguir una educación inclusiva. En este sentido, el desconocimiento de enfoques inclusivos, la falta de estrategias pedagógicas adecuadas y el escaso compromiso con la mejora de la calidad educativa afectan negativamente a la educación inclusiva, obstaculizando su plena efectividad (Aguinaga-Doig et al., 2018)
A menudo, muchos profesionales mencionan la falta de materiales o de personal como un obstáculo en las aulas. Comprendo que esta carencia sea un continuo desafío, pero no se puede convertir en una excusa para no intentarlo.
Recuerdo las primeras clases del grado en Educación Infantil, cuando nos preguntaban que describiéramos como debería ser una maestra de infantil, la mayoría coincidíamos en una cualidad: debe ser creativa. La creatividad no deja de ser la capacidad de adaptarnos y de buscar soluciones innovadoras. Utilicemos esa creatividad para suplir la falta de materiales y encontrar soluciones ingeniosas.
Gracias a Adriana y a Alessandro he sido consciente de que la búsqueda de la inclusión educativa no es una metodología exclusiva de una nación, sino que es un deseo global, independientemente de las circunstancias y recursos que tenga un país. Además, los profesionales de la educación son fundamentales para ayudar a construir una sociedad más inclusiva. Nuestro papel no es solo ofrecer una educación accesible para todos, sino también convertir a las futuras generaciones en defensores de la equidad, fomentando así la aceptación de la diversidad.
¿Cómo me he sentido?
En esta sesión he experimentado una amplia gama de emociones, desde la alegría hasta el agotamiento.
Llegué a clase feliz, sonriente y con ganas de aprender porque ¿por qué no iba a estarlo? Estoy estudiando lo que me gusta, había tenido una mañana bonita, y en este momento de mi vida, todos mis seres queridos gozan de buena salud. Entonces, ¿por qué no regalar sonrisas?
Aunque de un momento a otro, el nerviosismo recorrió todo mi cuerpo al conocer que sería yo quien saliese a exponer frente a toda la clase mis diapositivas adaptadas a lectura fácil. No me gustaba nada la idea de que todas las miradas estuviesen puestas en mí y en el trabajo que había hecho. Cuando hablo en público suele temblarme la voz y el corazón me va a mil, pero esta vez no fue así. Mientras mostraba mi trabajo me sentía tranquila y pude controlar perfectamente mi voz. En ese momento, me sentí muy satisfecha y empoderada. Además, sentí respaldo por mis compañeros, quienes me ofrecieron sugerencias constructivas que me ayudarían a mejorar mis diapositivas. Si ya pensaba que las dinámicas de cohesión de grupo eran efectivas, desde ese momento lo pienso aún más. La cercanía de Anabel y su manera de dirigirse hacia a mí también me proporcionó tranquilidad, además de su enfoque en esta actividad: aplaudiendo y reconociendo el trabajo realizado y ofreciendo sugerencias para la mejora de las dispositivas.
Durante el desarrollo de la sesión en la que hemos seguido trabajado el DUA, las distintas metodologías y las evaluaciones, me he sentido productiva y cómoda. Por un lado, me llevo un buen aprendizaje de la sesión tres a nivel de contenidos, pero también me llevo un aprendizaje significativo en términos de interacción y colaboración con mis compañeros. He disfrutado de las dinámicas grupales, donde cada uno ha aportado sus ideas y las diferencias de estas nos enriquece a todo el grupo. Esta continua interacción en las dinámicas y técnicas que hacemos me ha hecho sentir parte del grupo, donde todos buscamos un objetivo común: mejorar nuestra práctica educativa.
Finalmente, a medida que pasaba el tiempo, he sentido un inmenso agotamiento. La última parte de la sesión era la intervención de Adriana y Alessandro, y me ha costado mucho esfuerzo concentrarme. Reconozco que ha sido muy enriquecedor tenerlos en clase, pero también ha sido demasiada información para las últimas horas de clase. A pesar de ello, valoro profundamente sus esfuerzos por compartir con nosotros su tiempo y conocimiento, así como su esfuerzo adicional por hablar en español para pudiéramos entenderlos, ya que no lo dominan del todo.
¿Qué me queda por aprender?
Las tecnologías digitales están cada vez más presentes en nuestras vidas, y aunque como todo en la vida tiene sus beneficios y sus inconvenientes, lo ideal es sacarles provecho a estas herramientas. En clase, Anabel nos mostró algunas herramientas que generaban los subtítulos automáticamente según el idioma deseado, esto me ha hecho pensar en los infinitos instrumentos que existirán que nos ayuden a aplicar el DUA en el aula.
Dicho esto, me encantaría conocer recursos digitales que faciliten el acceso al aprendizaje. Por ejemplo, programas que conviertan el texto en audio, permitiendo a los alumnos con discapacidades visuales o aquellos que accedan mejor al contenido de forma auditiva acceder al contenido de manera más efectiva. Además, sería interesante contar con aplicaciones que permitiesen personalizar cuentos o lecturas, modificando el tamaño de la letra, los colores, el interlineado… consiguiendo así una versión del material en lectura fácil.
Otro recurso con el que sería interesante contar sería un programa de reconocimiento de voz, que convirtiese las palabras habladas en texto. De esta manera, los alumnos con dificultades motoras podrían participar activamente en trabajos en grupo que impliquen redacción. De este modo, también se recogería la aportación de este alumno, permitiendo que todos los niños pudiesen expresar sus ideas.